El viernes 16 de abril los ediles blancos de la Junta Departamental de Colonia votaron un sueldo absolutamente disparatado para el próximo intendente municipal.
No son los mismos ediles departamentales de hoy, sino los del período pasado, aunque alguno repetido hay. Y no creemos estar exagerando nada cuando hablamos de disparate, porque pagarle casi 300 mil pesos por mes al intendente de Colonia me parece un despropósito que escapa a la imaginación de cualquiera. Ese es el sueldo que hoy
está cobrando el intendente Zimmer. Tengamos en cuenta además que el intendente tiene montada a su alrededor una estructura de funcionamiento que le permite ahorrarse ciertos gastos, porque tiene siempre un auto con chofer esperándolo para cualquier tarea y también un teléfono celular para utilizarlo a discreción cada vez que lo necesite. Hay un montón de gastos que cotidianamente todas las personas comunes tenemos y el intendente no los tiene. Pero si además de que tiene pocos gastos personales, le pagamos 300 mil pesos al mes, la cifra suena absolutamente disparatada.
Recuerdo que cuando esto se votó en la Junta, se hizo solamente con los votos del Partido Nacional, porque las manos de colorados y frenteamplistas no se levantaron. Y también recuerdo que solo uno o dos de los entonces ediles blancos dieron la cara públicamente para defender el disparatado sueldo del primer jerarca municipal. Hay gente que hace lo que puede para llegar a fin de mes con 4 o 5 mil pesos y no se me ocurre de qué manera pueden entender que el señor Zimmer necesita 300 mil pesos cada mes para poder vivir, teniendo casi todos los gastos pagos. Este "sueldito" del intendente es equivalente a 15 mil dólares mensuales, o sea más o menos UN MILLí“N DE Dí“LARES en el período de cinco años. Parece un abuso y los ediles que levantaron la manito aquel 16 de abril son los principales responsables de este dislate.
La bancada del Frente Amplio propuso que se le pagara lo mismo que cobra un senador, pero sin ningún beneficio extra. Esto hubiera significado una cifra de más o menos 100 mil pesos al mes, es decir tres veces menos de lo que votaron los blancos. En estos días se está comenzando a hablar nuevamente del asunto porque un edil del Partido del Intendente propuso bajarle el sueldo, lo que me parece una iniciativa de mucho sentido común. El mismo sentido común que les faltó a los 18 ediles blancos que alegremente resolvieron disponer de los dineros de todos nosotros para mantener un sueldo de príncipe.
Mientras seguimos esquivando pozos, habrá que esperar que la Junta trate este proyecto de rebaja de un sueldo que nadie en su sano juicio se ha animado a defender públicamente. Será bueno debatirlo en un ámbito como la Junta Departamental, para que se defina de una buena vez de manera pública, quiénes pretendemos cuidar el dinero de la gente y a quiénes no les molesta dilapidarlo.
Fuente: Prof. José Luís Pittamiglio Edil Departamental – Frente Amplio