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| 11/09/2008 |
Noticia |
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Audaz copamiento en el Centro Coloniense
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Un hombre de más de 50 años se llevó US$ 5.500 y $ 34.800 de una escribanía en el centro de Colonia. Ató a la secretaria, redujo al escribano y pidió la plata que minutos antes había entregado una mujer y se perdió en las antiguas callecitas.
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La Policía busca a un hombre de entre 53 y 60 años, de complexión delgada, 1.70 metros de altura, pelo corto morocho y bigote. Vestía campera de paño verde con puño y usaba lentes negros. Esa es la descripción que dieron las víctimas de un audaz copamiento ocurrido a media mañana de ayer.
Reinaba la tranquilidad acostumbrada en la escribanía que se encuentra en la calle Ituzaingó, a pocas cuadras del barrio Histórico, y nada hacía pensar que la jornada no fuera ser normal.
Eran las 10 de la mañana y de acababa de retirar una clienta del estudio, que había ido a depositar una suma de dinero al escribano.
En la oficina se encontraba el escribano y en la recepción la secretaria cuando el delincuente ingresó en forma sorpresiva y le apuntó con un revólver que sacó de un bolsito que llevaba. Silenciosamente, y con mucha habilidad, redujo a la secretaria y la ató de manos en su silla del escritorio de la recepción.
Con el solo objetivo del hurto, rápidamente reclamó por el dinero, ya que "sabía que allí habían traído efectivo", según declararon luego las víctimas a la Policía.
En forma decidida, el desconocido se dirigió luego al despacho donde se encontraba el escribano, quien también fue reducido. El hombre, que apenas tapaba su rostro con lentes oscuros, era de complexión mediana y delgado. Actuó muy decidido y en cuestión de pocos minutos, llegó hasta la caja fuerte que fue franqueada por el escribano.
Tomó el dinero y antes de irse, amenazó: "No le hagas denuncia a la Policía porque te mato". Presumiblemente salió rumbo a la calle Manuel Lobo y luego se perdió entre los pocos transeúntes que a esa hora se encontraban por el Barrio Histórico.
Como pudo, el escribano salió unos minutos después a la calle y desde un comercio vecino dio aviso a la Policía. En forma inmediata llegaron los uniformados, que realizaron las pericias correspondientes a través de Policía Técnica.
Los vecinos salieron a la calle al ver el procedimiento policial, pero nadie vio por dónde escapó el sospechoso. La Policía trabajaba en procura de encontrar algún indicio.
Otra vez
A principios de este año, un despachante de Aduanas había sido víctima de un episodio similar en su oficina, frente a la plaza de Colonia. Se encontraba sólo en el escritorio, en la calle Rivadavia e intendente Suárez, cuando un hombre entró y lo agredió violentamente con la finalidad de robar dinero. Afuera lo esperaba un cómplice. Esta vez, el asaltante no empleó violencia, pero mostrando un arma, aterrorizó al escribano y a su asistente. |
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Audaz copamiento en el Centro Coloniense: Un hombre de más de 50 años se llevó US$ 5.500 y $ 34.800 de una escribanía en el centro de Colonia. Ató a la secretaria, redujo al escribano y pidió la plata que minutos antes había entregado una mujer y se perdió en las antiguas callecitas.:
La Policía busca a un hombre de entre 53 y 60 años, de complexión delgada, 1.70 metros de altura, pelo corto morocho y bigote. Vestía campera de paño verde con puño y usaba lentes negros. Esa es la descripción que dieron las víctimas de un audaz copamiento ocurrido a media mañana de ayer.:
Reinaba la tranquilidad acostumbrada en la escribanía que se encuentra en la calle Ituzaingó, a pocas cuadras del barrio Histórico, y nada hacía pensar que la jornada no fuera ser normal.
Eran las 10 de la mañana y de acababa de retirar una clienta del estudio, que había ido a depositar una suma de dinero al escribano.:
En la oficina se encontraba el escribano y en la recepción la secretaria cuando el delincuente ingresó en forma sorpresiva y le apuntó con un revólver que sacó de un bolsito que llevaba. Silenciosamente, y con mucha habilidad, redujo a la secretaria y la ató de manos en su silla del escritorio de la recepción.
Con el solo objetivo del hurto, rápidamente reclamó por el dinero, ya que sabía que allí habían traído efectivo , según declararon luego las víctimas a la Policía.:
En forma decidida, el desconocido se dirigió luego al despacho donde se encontraba el escribano, quien también fue reducido. El hombre, que apenas tapaba su rostro con lentes oscuros, era de complexión mediana y delgado. Actuó muy decidido y en cuestión de pocos minutos, llegó hasta la caja fuerte que fue franqueada por el escribano.:
Tomó el dinero y antes de irse, amenazó: No le hagas denuncia a la Policía porque te mato . Presumiblemente salió rumbo a la calle Manuel Lobo y luego se perdió entre los pocos transeúntes que a esa hora se encontraban por el Barrio Histórico.
Como pudo, el escribano salió unos minutos después a la calle y desde un comercio vecino dio aviso a la Policía. En forma inmediata llegaron los uniformados, que realizaron las pericias correspondientes a través de Policía Técnica.:
Los vecinos salieron a la calle al ver el procedimiento policial, pero nadie vio por dónde escapó el sospechoso. La Policía trabajaba en procura de encontrar algún indicio.:
Otra vez:
A principios de este año, un despachante de Aduanas había sido víctima de un episodio similar en su oficina, frente a la plaza de Colonia. Se encontraba sólo en el escritorio, en la calle Rivadavia e intendente Suárez, cuando un hombre entró y lo agredió violentamente con la finalidad de robar dinero. Afuera lo esperaba un cómplice. Esta vez, el asaltante no empleó violencia, pero mostrando un arma, aterrorizó al escribano y a su asistente.: Fuente: El País